Los responsables de difundir en Chile esta adulteración mal intencionada de la "muerte acelerada" fueron Braulio Muñoz y Bernarda Salazar. Deben saber los gnósticos chilenos que ambos fueron activos colaboradores en el tenebroso reciclaje que hiciera en mala hora el traidor Francisco Sierra Cadavid, el cual acabó con las esperanzas que estaba dando Brasil al V.M. Rabolú, y que Braulio Muñoz fue sancionado por fanático en Brasil.
"Como un mensaje a todo el pueblo brasileño, viendo el daño que les hizo el señor Francisco Sierra, de quitarles la tarea que estaban dando; que estaba yo feliz por toda la gente que me escribió, que estaban saliendo en cuerpo astral, estaban trabajando, y llegó este señor y acabó con todo esto". Carta nº 082 del V.M. Rabolú a Brasil de fecha del 2 de junio de 1999.(VER ORIGINAL)
Braulio Muñoz y Bernarda Salazar sabotearon al V.M. Rabolú y contribuyeron activamente al hundimiento esotérico de Brasil cuando actuaron como "recicladores" en Santa María (Rio Grande do Sul), ayudando a Francisco Sierra en su negra labor. Estos dos personajes han intentado con afán llevarse a todos los gnósticos chilenos que pudieran con la Logia Negra. Así podrian añadir otro país hundido en el Abismo a su negros méritos.
Primero se dedicaron a difundir la peligrosa "muerte acelerada y dirigida" (M.A.D.) entre el estudiantado gnóstico, con "catraca" o "matraca" incluída, con el fin de que olvidaran las últimas orientaciones del V.M. Rabolú sobre la verdadera "Muerte en Marcha". A la repetición hipnótica de una frase mecánica y sin sentido, Braulio Muñoz y Bernarda Salazar añadienron más "novedades aceleradas" como el pentagrama rojo detrás de la cabeza para "meditar", el collar de 49 cuentas (que hay que comprarles junto con la "catraca"), la técnica de la "pelotita azul", etc.
En segundo lugar pretendieron dañar la mente de sus seguidores incautos para anular su capacidad de discernimiento. Ejemplo de esto lo tenemos en la adulteración intencional que esta pareja hicieron de la "práctica del saltito" entregada por el V.M. Rabolú. Como todo el mundo sabe, el objetivo de esta práctica es hacer consciente a la persona del lugar dónde se haya en ese momento y así poder darse cuenta cuando esté en el mundo astral. Pues bien, Braulio Muñoz y Bernarda Salazar cambiaron el dar el saltito para comprobar si se está o no en astral por imaginarse una "pelotita azul que entra en el corazón". Así tratan de impedir que las personas se hagan conscientes en el mundo astral al quitarles la clave sencilla y efectiva del "saltito" enseñada por el V.M. Rabolú y de esta manera poder manipularlas a su antojo en los mundos internos.
Otra forma de daño psíquico es la nueva petición "acelerada" que están enseñando por donde andan. Al principio de la "muerte ciega", que era como llamaban a esta tenebrosa práctica", se pedía de forma inconsciente y repetitiva por la eliminación de "50 detalles de defectos", más tarde se pasó a "mil detalles", después a "millones de detalles" en cada una de las peticiones. En la carta "13 de febrero" que circuló por Brasil en esa fecha ya se indicaba que se pidiera constantemente por "trillones de detalles de defectos" en cada petición, pero el colmo de este absurdo es que ahora se está enseñando a pedir por "millones de detalles elevado a la potencia de millones".
De esta forma, al daño que ya en sí produce la repetición ciega y repetitiva, a cada momento y a cada instante, de una frase (técnica elemental del "lavado de cerebro") se añade lo absurdo de lo que se está diciendo. Todo esto lleva inevitablemente a la anulación del discernimiento de la persona que está practicando la "muerte acelerada y dirigida", a impedirle que use su capacidad natural de análisis, lo que unido a que se le quita la práctica del saltito nos lleva a tener una persona totalmente inconsciente, un "zombie" humano tanto en el mundo físico como en el astral, listo para ser manipulado al antojo de los "misioneros acelerados" y de sus jefes de la Logia Negra.